Te recuerdo. Te recuerdo hoy exactamente igual que aquel día, en que nos vimos por primera vez. La oscuridad a nuestro alrededor, el vacío y la mirada de quienes nos rodeaban, lobos hambrientos. No pensaban que caminaríamos por aquel camino y sin embargo; aquí estamos.

¡Qué lejos hemos llegado! y más lejos llegaremos en nuestro caminar. Caminaremos tanto como podamos con nuestras piedras a la espalda. Iremos tirando cada piedra a la orilla de este río que hoy nos baña los pies. Tu azul se fundirá con el agua del mar y mi piel se hará fuerte con los rayos del sol.

Nunca pensamos que llegaríamos tan lejos en nuestro caminar.
Hasta que uno de los dos no pueda más, entonces el otro tendrá que seguir el camino solo. Cuando llegue ese momento la mochila, estará vacía, solo llevaremos a cuestas los recuerdos uno del otro. Eso nos hará más fuertes y viviremos siempre pensando en todo lo que tuvimos tú y yo. Porque es solo nuestro, de nadie más. Porque al final del camino el que primero se vaya esperara al otro y de nuevo estaremos juntos. Uno de lo dos esperará y el otro…buscará, recordando el latido de un corazón.Como si solo nos hubiéramos separado hace cinco minutos.

 

Caminar
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